Definir los propósitos o los objetivos de algo que voy a hacer es importante y es más cotidiano de lo que nos pensamos. Cada pequeña acción cotidiana tiene encerrado un propósito, así que no nos asustemos con esta palabra que muchas veces nos suena a algo super difícil.
En el GRUPITO, Pao nos compartió lo que pensó Dios cuando estaba trabajando en la familia de Abraham: "Yo lo he escogido para que MANDE a sus hijos y descendientes que obedezcan mis enseñanzas y hagan todo lo que es bueno y correcto, para que yo cumpla todo lo que le he prometido." (Génesis 18:19)
Me encanta ver que Dios piensa en nosotros, en mi, en mi familia, en mis hijos y que me da ideas para que pueda llegar al objetivo de que El cumpla sus promesas para mi entorno.
La palabra clave para nosotros como papa y mama es MANDE.
Ahora pensemos en que significa MANDAR.
Si yo te pido que ahora cierres los ojos y te digo la palabra perro, puede ser que pienses en una dulce mascota que te recibe cuando llegas a tu casa y es tu compañera fiel o puede ser que pienses en ese perro que te dio un buen mordisco y el peor susto de tu vida. Lo que te haya pasado define la primera definición de la palabra y eso es importante que sepamos.
Cada uno de nosotros tiene distintos significados para las palabras según nuestra historia personal, por eso siempre es importante definir la palabra para que la idea quede clara y sea aceptable (con nuestros hijos pasa lo mismo... puede ser que estar tranquilo no signifique lo mismo para ti que para el...je je)
No se cual será tu significado de la palabra mandar, si positivo o negativo. Pero fui al diccionario y encontré que:
mandar
- tr. Ordenar el que tiene autoridad la ejecución de algo
- Enviar,hacer ir o hacer llegar
- Encargar,encomendar
- intr. y tr. Gobernar,tener el mando
Los propósitos que nos enseña Dios que tengamos como papa y mama es que le digamos a nuestros hijos hacia donde deben ir en forma clara, que los hagamos ir con el ejemplo, que les encomendemos y mantengamos el mando para que mi niño o mi niña lleguen al destino de ser adultos exitosos, para que establezcan relaciones sanas y puedan ser útiles a su entorno.
Cuando nació mi primer hijo y ante mis temores, Viviana, una amiga muy sabia que tengo en Argentina, me dijo algo que recuerdo muy seguido... cuando sean niños seguirán lo que les dices, acercándose a la adolescencia y en medio de ella comenzará el desafío de cuestionar lo que le digas, y luego, poco a poco se irá dando cuenta que como mama hiciste tus mejores intentos...
Conocer a nuestros hijos es un punto esencial, identificar en que edad están y cuales son sus necesidades para poder mandarles con inteligencia es primordial.
Decirle a un pequeño que se quede quieto por mas de media hora no es normal, como no lo es pretender que un adolescente no cuestione lo que le estamos diciendo... de eso se trata ser adolescente, acompañarlo sin dejar de ser su guía, de mostrarle como llegar, de comprenderlo, de saber como comunicarnos... Todo se va construyendo desde el minuto cero de vida y sigue en cada etapa de nuestros hijos.
No perdamos nuestro propósito que Dios pensó para Abraham y para nosotros... mandar, señalar el camino, acompañar, hacer llegar a nuestros hijos haciendo lo bueno y lo correcto para Dios cumpla con TODO lo que nos ha prometido...
Bueno... gran desafío! pero no estamos solos... Dios es nuestro Padre que nos enseña con el ejemplo... nos manda, nos señala el camino, nos acompaña y nos enseña a amar amándonos.
Si no vives esto del amor de Dios, anímate! nos abrimos a tanta filosofía oriental (yoga, piedras, y otras cosas) y no nos animamos a probar esto del amor de Dios... te aseguro que no lo cambiarías por ninguna filosofía de moda si probaras el verdadero amor de Dios... no la religiosidad que también esta muy de moda... estoy hablando de la esencia...
Si quieres hablamos...